|
Los árboles doblados por el viento marcan mi camino al mar. El cielo está azul y el sol brilla. No queda ni una nube en el cielo. La arena volando cubre la playa de un manto en movimiento. En el agua, el blanco de las espumas y el color oscuro del mar contrastan y asustan. La tramontana ha entrado a fondo. Hoy habrá que cogerse bien fuerte de la botavara.
Vientos y épocas más favorables
La tramontana es la reina y señora del lugar. Su fuerza ha moldeado el paisaje y afectado la vida de los habitantes de esta zona desde siempre. El viento del norte entra después del paso de una depresión que cruza por los Pirineos. Ésta envía vientos que desembocan en toda esta zona, convirtiéndola entonces en un lugar lleno de spots para todos los gustos. El paso de las borrascas trae primero viento de noroeste (que aquí casi no entra), que luego va rolando a norte puro (tramontana) y a noreste (gregal) para acabar perdiendo fuerza. La tramontana puede instalarse varios días soplando intensamente con rachas que pueden ser tranquilamente de F 8. Esta situación es más habitual a finales de invierno y en primavera, aunque en verano y en otoño también puede producirse, pero menos fuerte y durante menos días. El norte es fuerte, racheado, frío y seco. Puede soplar desde una leve tramontanita, hasta rachas huracanadas y entrar o desaparecer de golpe. Mirando hacia el norte, hacia Francia, se puede ver si llega o no llega el viento. El cielo despejado es sinónimo de que la tramontana puede aparecer de repente. Y hay que estar atento. El viento puede subir de F 1 a F 6 en pocos minutos. La tramontana del primer día suele ser racheada. Luego se instala, y es más constante. Cuando las temperaturas suben, entonces es el viento térmico estival quien toma el relevo. El garbí se produce por el efecto térmico de la zona del Empordà. Este viento empieza muy flojo y va aumentando a medida que avanza el día, y se hace notar en todo el golfo de Roses y en los spots cercanos cuando está muy fuerte. Se trata de un viento del suroeste que sopla en primavera y en verano, a veces muchos días seguidos, hasta F 4 y provoca condiciones ideales para el slalom.
El levante, cuando se forma una borrasca en el Mediterráneo, puede traer viento y olas a esta costa, que dependerá siempre de la intensidad de la borrasca y de su orientación.
Qué llevarse a navegar
La elección del material dependerá de lo que vengas a buscar. Si vienes avisado por un parte meteorológico de viento del norte, trae la tabla de olas y las velas pequeñas resistentes para aguantar la tramontana. Las condiciones del mar permiten saltar y surfear, excepto en Pals donde pueden ser de olas puras. Pero si las previsiones fallan, o no es época de tramontanadas, la tabla de slalom y la vela grande para los térmicos pueden salvar tu día de navegación. El viento del norte es frío y hace necesario el uso de traje grueso en invierno.
|