home < surf a vela (Nº 173 - JUNIO 2001)

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World Tour Playa Vargas

Windsurfesp

a PWA tenía interés por celebrar una prueba de olas puntuable, en la Playa de Vargas, Gran Canaria, en estas fechas de arranque del circuito mundial. Y, fruto de las conversaciones de la PWA con Pozo Compass, sociedad organizadora del Gran Slam de Pozo Izquierdo, tuvo lugar este Gran Prix.
Juegos de meteorología aparte (en esta, su primera edición, no se ha visto un Vargas en su sitio) la PWA sigue apostando por multiplicar el número de pruebas canarias afianzándolas como uno de los pilares fundamentales del circuito mundial. No es un decir. De hecho, ha sido la propia PWA el principal sponsor de esta prueba, al margen de los patrocinios locales.
Aunque en este Gran Prix puede considerarse un final feliz para las aspiraciones locales, las condiciones, que cambiaban a cada momento, convirtieron el main event, desde cuartos hasta la final, en un calvario, con varios heats anulados por los competidores o por los jueces. Días antes de empezar la prueba, un alisio constante con una óptima dirección de viento para las condiciones de Vargas, metió un buen swell NE, lo que hizo que se pudiera disfrutar, en toda la costa Este, de unas olas que hubieran dado un Gran Prix de Vargas épico. Pero, como a menudo pasa en los campeonatos, las fechas son las fechas, y se comenzó con un Vargas muy estándar. A la espera de mejores condiciones (Internet preveía más fuerza y buena dirección pero no acababa de entrar, las condiciones de viento se atravesaban por momentos, se metían nubes... etc) sólo se consiguió terminar una eliminatoria simple (a pesar de prolongar, además, un día el campeonato).
Pese a las ausencias por lesión de Polakow y Robby Naish, estaban casi la totalidad de los competidores que suelen asistir al Gran Slam de Pozo. Pero, como en toda prueba de olas en condiciones cambiantes, según como te cuadren o te las hagas, los resultados pueden cambiar mucho. Así, si bien todos los finalistas eran, a priori, de los favoritos, hubo predestinados a pelear ahí arriba, que no llegaron. Esa ola perfecta para sacar este o el otro salto, esa otra limpia que no cierra y a la que sacas cuatro giros limpios o, por el contrario, esa que se cierra y sólo puedes sacarle un par de giros guarros, siempre hace que algunos nombres se sitúen un par de eliminatorias arriba o abajo, de lo que a priori pensabas. Dos de los nombres que piensas que, por la calidad de sus maniobras en estas condiciones, hubieran podido estar ahí arriba son, Francisco Goya, que en condiciones canarias es de los que más espectáculo y calidad puede dar tanto en saltos como en surf, y Jonás Cevallos, que junto con Cisco, es uno de los pocos navegantes que te saca maniobras que levantan del asiento hasta a los jueces. Pero las olas no terminaron de cuadrar en los 8 minutos que tubo cada uno para marcarse ese abanico de maniobras de extrema calidad que tienen y que debían haberles llevado más arriba en la clasificación.
Entre los nombres que dieron más de lo que se podía haber esperado, dado el nivel exhibido en anteriores visitas al Gran Slam de Pozo, están dos de los valores más jóvenes de la flota francesa, F-41, Pierrick Wattez, y F-33, Xavier Huart (actual campeón de Francia de olas y quién sacó a Francisco Goya y al joven promesa local, Jonás Cevallos). Ambos llegaron a cuartos de final.
Está claro que todos los competidores que acuden a una prueba mundial exhiben un nivel de navegación que está dentro de la élite en el circuito mundial y ningún buen resultado, como el de estos relativos nuevos valores franceses (viendo a los Teriitehau o Albeau), debe sorprender. Lo destacable es que Xavier Huart, F-33, sacó a dos navegantes que, como con los que estaban arriba, H-24, N-44, E-11 y pocos más, podían haberse marcado algunas maniobras que les separen del resto de la flota.
Hace tiempo que no se ve un duelo en las alturas como los que protagonizaban E-11 vs. F-81 y E-11 vs. N-44, o como cuando, hace unos años, pillabas a un G-16 a front-loops o a un S-10 a back loops. Cisco, A-211, y Jonitas, E-40, son de los pocos que pueden estar ahí, obligando a los jueces a pegar la regla al cristal de su cabina. Si este verano en Pozo están ahí arriba, van a obligar a subir y arriesgar a tope.
Con un Bjorn y Vidar controlando la situación, a las semifinales accedieró un Josh Angulo con el surf más agresivo de la playa (a excepción de las sesiones libres de Scott Mackercher, Francisco Goya, y un Vidar muy fluido tanto fuera como dentro de competición). Josh Angulo fue, probablemente, el que más maltrató el labio de la ola , ripping the rurl, pero su nivel de saltos, fronts, back loops bajos y muy forzados y algún tabletop, demostraron cuánto pesa el surf sacando unos puntos importantes de cara a la clasificación general de olas (en la que, recordemos, el año pasado quedó segundo). El otro semifinalista fue Peter Volwater que demostró, y no es un decir, que es uno de los que, en estas condiciones, va a estar ahí arriba. Ya ganó hace un par de años una expresion session en Pozo, y pertenece a una segunda generación de grandes saltadores europeos. Unido a su calidad en salto (incluye dobles si se necesitan) tiene una fluidez y una potencia en surf a la altura de cualquiera, por lo que en estas condiciones, siempre puede estar ahí.
De Vidar y Bjorn ¿qué decir? Hasta la final controlaron la situación sin tener que sudar demasiado y sin arriesgar a tope. Aunque luego, entre ellos, el duelo fue a muerte.
En principio, y al final, las diferencias entre la playa de Pozo y la de Vargas favorecían a Vidar, algo más ligero y que puede acelerar más fácilmente con viento no muy bueno y con un frente de olas más cercano a la playa. En Pozo se puede decir que hay dos líneas de olas, una, más pegada al pueblo y más próxima a donde trasluchan y otra, en la baja del bunker, más exterior. Desde la del pueblo hasta la del bunker existe mucho espacio para acelerar, para coger carrerilla, para saltar. Sabedor de ello, y con el viento muy cambiante y haciendo de las suyas, a Vidar se le vio muy suelto y seguro en todo el campeonato. Llegó a la final con la idea de 'esta es la mía' (ojo al dato, suspendieron los cuartos de final en tres ocasiones, y Vidar fue el único, de los ocho que seguían en competición, que salió a navegar para que los jueces vieran que se podía terminar). Los otros no parecían muy interesados como dando el reparto de puntos por bueno.
Aunque en esas condiciones encontrar la ola para sacar un back loop limpio parecía muy difícil, al bajar la marea para la final Bjorn & Vidar (igualmente que en la de Daida & Iballa) entraron unas cuantas series con tamaño y hubo espectáculo. Vidar empezó con fuerza, lanzándose a esos aéreos que no arriesgaba en mangas anteriores, en olas que, al bajar la marea, eran más grandes. Aterrizando dos aerials frontside en el cierre de la ola y llevándose un buen revolcón en otro de ellos. Antes de la mitad de la manga ya aventajaba tres back-loops limpios a Bjorn. Cuando Bjorn le remontó dos, Vidar se pegó dos front loops a una mano con el estilo que sólo él sabe darle. Bjorn lo vio, pensó en la calculadora de los jueces, y metió otro front a una mano (uno de los puntos fuertes de Vidar) en vez de optar, por ejemplo, por esos tresesenta que sólo él sabe forzar llegada la ocasión, ... Da igual, en todo caso, Vidar tomó la delantera, cogió todas las olas más gordas y siguió exprimiéndolas hasta la orilla, espuma incluida, como un poseso, haciendo imposible alcanzarle a puntos. En la final fraticida de las chicas hubo más igualdad. Transcurrida la primera mitad de la manga, la cosa no estaba clara. A Daida se la había visto muy suelta, como a Vidar , durante todo el campeonato. Iballa tampoco tubo muchas dificultades para acceder a la final a pesar de la contundente Karin Jaggi, pero a Daida se la había visto bordando las mangas y muy confiada, ..., hasta el primer tercio de la final.
Durante todo el campeonato Daida dió, junto a su habitual poderío en saltos, el surf más fluido, más agresivo y más seguro de las chicas. Pero en la final, con el arranque de Iballa, Daida se vio con el apuro de tener que remontar. Iballa que cogió la primera ola, metió unas atacadas al labio que demostraban que no iba a dejar pasearse a su hermana. Salió de la ola, fué contra una pared bien formada y metió un front loop de una limpieza que prácticamente nunca antes se había visto en las féminas. Se había adelantado en el marcador ... Era una final a veinte minutos ... y sólo cabía esperar la reacción de Daida, ... Daida necesitaba entonces sacar saltos y surf que la situasen por delante, frente al front loop , back loops,... El primero lo sacó a duras penas pero el segundo, con una ola que vio más limpia, lo clavó. Ya estaba. A partir de ese instante surfeó más segura del listón que había puesto con esos back loops.
Iballa no dio por perdido el tema y arreó a las series que cada vez salían con más tamaño, hasta que, casi en el límite de tiempo, se llevó un revolcón que le partió el mástil. Subió la bandera, terminaba la final y, en espera del resultado, Daida fue a ayudar a Iballa en la caminata con el material roto. Si se repite esta final de chicas en Pozo, su casa, el espectáculo estará garantizado otra vez.


 



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